Chicontepec y Pemex: muerte lenta
pero sin anuncio
Fuente:
CNEE-sur.net
(14/09/09)
• Antonio Gershenson
Según una versión periodística, que ha sido reproducida en sitios de
Internet, a principios de marzo pasado la Secretaría de Energía
resolvió que el área petrolera de Chicontepec, en la que más se ha
gastado pero cuya producción de 2008 fue uno por ciento de la
nacional, no era costeable. Esta afirmación había sido hecha por
muchas voces.
Sin embargo, no parece que esto se vaya a conocer públicamente. Poco
después de los días a los que se refiere esta versión, el
considerado jefe de gobierno celebró, en pleno 18 de marzo
–aniversario de la expropiación petrolera–, en el propio
Chicontepec, elogiando las posibilidades de la también llamada
aceite terciario del Golfo.
Lo que la misma versión dice es que la administración de la
paraestatal se abocará a concluir los contratos pendientes “en el
menor tiempo y costo posible”. Por lo pronto, lo que sí es un hecho
es que el llamado Chicontepec V, un tercer concurso de este año que
se estaba llevando a cabo y que en realidad era el sexto de la
serie, se declaró desierto el 11 de mayo, avisando que habría una
nueva convocatoria. Es claro que esta última, ya pasados cuatro
meses, no se dio. Tal vez para no dejar colgada a la clientela, se
han estado llevando a cabo concursos en la cuenca gasera de Burgos,
donde se firmaron los primeros y anticonstitucionales contratos de
servicios múltiples.
Luego, el 22 de junio se publicó que debido a la devaluación del
peso, y con el presupuesto de Pemex en pesos pero una parte
importante de sus gastos en dólares, era necesario reducir estos
últimos, cuyo principal reflejo será que se dejen de perforar 396
pozos de desarrollo en Chicontepec. Otro hecho.
Otra publicación: información de la Dirección Corporativa de
Finanzas de Pemex enviada a la Bolsa Mexicana de Valores, declara
que la paraestatal buscará amarrar compromisos financieros con
empresas contratistas y proveedoras por más de un billón 700 mil
millones de pesos para proyectos petroleros que se localizan en
cuencas productoras conocidas. Aquí lo que se sugiere es que
pasarían a segundo plano las llamadas “aguas profundas”. Aunque el
titular de esta dependencia fue renunciado antes que el director
general.
Si bien no es posible desmentir ni confirmar un acuerdo de
cancelación gradual de Chicontepec, en los hechos esto está
ocurriendo. Habrá que estar atentos a lo que siga.
A reserva de que se vaya confirmando esta singular variante de los
rumores escritos, todo esto es punto de apoyo para la forma de
diseñar y, en su caso, aprobar el presupuesto para Pemex. Ya
hablamos de esto en el artículo de hace dos domingos, el 30 de
agosto. La nueva Cámara de Diputados tiene en sus manos la
posibilidad de hacer reales estas versiones, estos supuestos
acuerdos secretos e informes públicos de funcionarios federales.
Debemos insistir en algunos puntos del presupuesto. Primero, que no
sea cambiable ni maniobrable por los tecnócratas. En estos días nos
recuerdan de lo que son capaces, y a pesar de que la Cámara de
Diputados aprobó el presupuesto para la construcción de la línea 12
del Metro en el Distrito Federal, Hacienda le recortó 430 millones
de pesos.
En el proyecto de presupuesto enviado a la Cámara de Diputados, el
gobierno federal estima que, en el mismo Chicontepec, en el año en
curso se gastarán, en toda la infraestructura económica, 57 mil
millones de pesos, presupuesto obviamente ya recortado. Para 2010 se
solicitan 21 mil millones de pesos, menos de la mitad, lo cual
evidentemente implica que sigue declinando la inversión en ese
lugar. Pero en otros lugares importantes hay reducciones aun
mayores.
En Cantarell, de un presupuesto estimado de 316 mil millones de
pesos en 2009, bajaría a 47 mil millones. Y de un total de programas
y proyectos de inversión de 1,191 miles de millones, baja, para
2010, a 200 mil millones de pesos. Casi se reduce a la sexta parte
del presupuesto del año en curso para ese concepto. Y así por el
estilo.
Entonces, el peso relativo de Chicontepec, que cayó a poco menos de
la mitad, frente a los demás proyectos, que se plantea que en 2010
bajen a una sexta parte, pues aumenta su peso. Es preciso quitar a
esa área por lo menos la mitad de lo que le quieren asignar en
beneficio de las mejores zonas y, además, aumentar el presupuesto de
inversión de Pemex, a costa de la enorme nómina de funcionarios y de
la alta burocracia.
Además del problema de que no siga el derroche en Chicontepec,
tenemos otro, tal vez mayor, de falta de inversiones en los campos
petroleros de Pemex en general y en las otras áreas.
gershen@servidor.unam.mx