Ordeña clandestina, un flagelo más para Pemex
“Ordeña” a Pemex aumenta sin cesar
Fuente:
CNEE-sur.net
(25/09/09)
•
CREDITO: Margarita Palma Gutiérrez / El
Economista
Por más de una década, los ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex) han
sido ordeñados por la delincuencia organizada con técnicas cada vez
más sofisticadas.
Una investigación realizada por El Economista arrojó que las tomas
clandestinas se hacen cada vez a un nivel más descarado, al pasar de
mangueras conectadas a los poliductos de Pemex Refinación (etapa
final) a oleoductos de transporte de crudo de Pemex Exploración y
Producción, es decir, en las primeras etapas del procesamiento de
combustibles.
Incluso, ya se han registrados ataques a ductos de gas LP y
detectado la instalación de almacenamientos ilegales subterráneos
con capacidades de 100,000 litros, apenas a 4 kilómetros de las
instalaciones de la petrolera.
Es por ello que se considera que en el delito participan técnicos
especializados (extrabajadores, eventuales, operadores de sistemas),
camiones de reparto -conocidos en la industria como blancos-
gasolineras privadas, rurales o entregas falsas de gasolina o
diesel.
Las dos caras del delito
El proceso de robo de combustible tiene dos rostros: el “oficial” y
el clandestino.
En la primera forma funciona de la siguiente manera: del
almacenamiento de Pemex sale un camión cargado que entrega el
producto a los expendedores de combustible, pero se reportan como no
realizadas.
En la segunda modalidad, se utilizan autotanques parecidos a los de
Pemex que entregan el producto al gasolinero, mismo que paga como
“falso flete” y así mantiene sus depósitos llenos de combustible
ilegal.
En la clandestinidad hay ingenieros que diseñan túneles de hasta 150
metros de largo, perfectamente bien instalados, con conexiones
eléctricas para maniobrar bajo los derechos de vía, que es por donde
pasan los ductos de Pemex y extraer de forma subterránea el
combustible.
Zonas de riesgo
Reportes de autoridades, a los que tuvo acceso El Economista,
revelan que existen 10 puntos conflictivos con alta incidencia del
robo de crudo, gasolinas, diesel y hasta gas LP.
Se trata del Estado de México, Hidalgo, Guanajuato, Jalisco,
Veracruz, Tamaulipas, Nuevo León, Baja California, Puebla y Oaxaca;
sin embargo, los primeros cinco son considerados como las zonas con
mayor peligro debido a la relación que hay entre “ordeñadores” y las
bandas vinculadas al narcotráfico.
Internacionalización del ilícito
El negocio se ha hecho tan rentable y libre de impuestos que ha ido
creciendo y diversificándose a pasos agigantados. En el 2004 sólo se
robaba gasolina y diesel, pero a partir del 2005 el crimen
organizado comenzó a robar petróleo, ya para el 2006 inició el hurto
de gas LP.
Lo anterior se dio impulsado por el incremento en los precios del
petróleo y, por lo tanto, de los combustibles; además de que vieron
nuevos mercados para colocar el producto robado.
El negocio ilícito se internacionalizó y se comenzó a exportar de
manera clandestina hacia las fronteras sur y norte del país.
Es así que el robo ha crecido de manera sorprendente en los
oleoductos de Pemex Refinación (PR), pasando de cinco tomas
clandestinas en el 2005, a 169 en el 2008, un crecimiento de 3,000%
en cuatro años. Mientras que en los oleoductos de Pemex Exploración
y Producción (PEP) pasó de 10 a 23 tomas en el mismo periodo.
De enero de este año al 11 de agosto, Pemex ha detectado 175 tomas
clandestinas en poliductos (transporta gasolina y/o diesel), 66 en
oleoductos de PR, uno en oleoductos de PEP y siete en ductos de gas
LP.
De acuerdo con pobladores de Veracruz, Tamaulipas y Jalisco, que
prefirieron mantenerse en el anonimato, hay ductos resguardados por
grupos armados de entre 10 y 20 personas que impiden a personal de
Pemex hacer
revisiones y clausurar los puntos de ordeña.
mpalma@eleconomista.com.mx